![]() |
| Fotograma de Frantz (2016), de François Ozon |
El dolor es inevitable. Externo a nosotros, en cualquier momento puede sorprendernos en forma de malas noticias, pérdidas, injusticia, violencia…, e impactar en nuestra vida como un proyectil que nos hiere física o emocionalmente causándonos sufrimiento. Es una experiencia única, propia e intransferible, a la que cada uno se enfrentará según su discurso interno a partir de sus vivencias, carácter, credo o estado físico, mental y emocional. El apoyo recibido por parte de los demás, sobre todo si el padecimiento afecta a nuestro ánimo, será un elemento más a la hora de procesar el dolor. La mentira, algo que por lo general provoca sufrimiento, paradójicamente puede resultar uno de esos apoyos, un consuelo, cuando la realidad que inventamos le hace al otro la vida más llevadera.








