| Fotograma de la película Los 400 golpes de François Truffaut |
De pan y chocolate dibujo el recuerdo, no encuentro un chupete en mis labios. De Peter Pan fue el primer vuelo sobre la butaca de un cine. Apáguese la luz, enciéndase el arcoíris al ritmo del proyector (corazón a 24 fotogramas por segundo). Plano a plano viajo de escena en escena y, aunque atado a la sombra quedo, levito a ras de suelo, de imaginación se teje mi abrigo al abrigo del cine.
Perdonad si conjugo mi alegría en tono melancólico, y aunque la semántica me deje tirado, feliz rememoro ese Madrid mío de cines de barrio. A siete pesetas se abrían los cielos, palacios de las pipas, más de uno; fila de los mancos, más de dos… Nunca fui de palomitas, ya lo sabréis; sí, de pan y chocolate. También de regaliz, siempre de sesión continua. Aroma de ozonopino.








