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Rufino Hinojosa versus Martín Laso (El hombre de los tres nombres). Biografía surrealista

Por José María Ruiz



Capítulo I
Capítulo II
Capítulo III

Capítulo IV

I.

––Caca, sí, ahí, eso. Caca, muy bien. Caca.
––Caca, no. Eso es caca. Caca, malo.
Así era la realidad de irreconocible para Rufino. Que una misma palabra conllevaba la afirmación y la negación en sí misma. Había “caca” buena y “caca” mala. Más cuando para él la caca buena era la caca mala para los padres, así como la caca mala para Rufino se convertía en caca buena para los progenitores.
Unas hormigas en el parque, caca; un macarrón por el suelo, caca; meter las manos en la papilla, caca; morder una pelota de tenis, caca; sacar la pelusa de la alfombra, caca… El mundo era una caca.
––Siéntate en el orinal. Así, quietecito, y hasta que no lo eches no te levantas. Dices que no tienes ganas y es ponerte el pantalón y zas, todo encima. Eso, caca y pis. Sí, también pis. Mira qué guapo estás ahí sentado. ¿Ya? ¿No? Pues a seguir en el trono.

Rufino Hinojosa versus Martín Laso (El hombre de los tres nombres). Biografía surrealista

Por José María Ruiz



Capítulo III



I.

¿Realmente el subconsciente marca a las personas? ¿Y ver cómo la felicidad pasa a nuestro lado sin rozarnos? ¿Inconscientemente sufrimos? ¿Cómo puede sentirse un niño el día de Reyes cuando no recibe regalos? Porque así se concitó aquel 6 de enero de 1993 en la vida de Rufino, quizá hasta también se dio aquel 31 de diciembre de 1992, e inclusive el 24 de diciembre de 1992. Seguramente estamos marcados por los días. ¿Tenemos días que determinan nuestro ser?

Realmente, Rufino Hinojosa no contaba aún un año, pero sobre sus ojos pasaron las festividades y él vino a sentirse como una piedra en el camino, más cuando en Nochevieja quedó bajo el auspicio de los abuelos porque los padres se iban con cuatro amigos. Para las noches de juerga él era un obstáculo.

Rufino Hinojosa versus Martín Laso (El hombre de los tres nombres). Biografía surrealista

Por Jose María Ruíz del Álamo

Capítulo I
                       Capítulo II






La cuna abrigó su ser en el país de las apariencias, pues en el sueño no había preocupación y casi todo era de color: aros de colores, exponencialmente superlativos. Amanecía España en el año 92 (1992) con ribetes universales, lo mismo en Sevilla que Barcelona; Madrid se quedó en el camino. La brújula marcaba el optimismo en el semblante. No existía pararrayos para esta lluvia de purpurina que a oro demudaba para algunas voces.

Así voceaban a España como el centro paradigmático de la evolución, la transformación sin par de un pueblo, el noble espíritu de la ciudadanía. Exposición Universal de Sevilla, Juegos Olímpicos de Barcelona y Madrid Capital Cultural. La capital nunca llegó a buen puerto

Rufino Hinojosa versus Martín Laso (El hombre de los tres nombres). Biografía surrealista

Por José María Ruíz 





Desde el instante en que un hombre viene al mundo, ya es posible la historia de su familia, la historia de su sociedad, que estaban ahí antes que él. Las personas que conoce y frecuenta también forman parte de una historia que estaba ahí antes que ellas.

Alka Saraogi


Capítulo I


Cual reminiscencia, que acota los párrafos de la vida, se dibuja, sin glosa, mas con donaire, la ventana al espacio. Pues sin saber sabemos y sabiendo somos ignorantes. Creemos saber quién fue Rufino y desconocemos a Martín, sin embargo hay quien dice conocer a Martín e ignora la presencia de Rufino. Inadvertido resulta el ser cuando nadie se percata de su existencia, si bien siempre cabe incidir en la persona.

Sea clara la escritura, pues en estas páginas se concita la personalidad de Rufino, la personalidad de Martín y la personal disposición de los hechos a narrar. Son ochenta años los que hoy nos contemplan; una documentación que podríamos tomar como excesiva e incorrecta, la más de los casos, que requieren una condensación y una criba, esa separación del heno de la paja; un caudal de anécdotas tal que excederíamos el buen juicio; unos caminos perpendiculares que nos alejarían de la avenida por la que transitamos…
Demos inicio, aboquémonos a la realidad.