No lo recuerdo, pero mi madre siempre me ha contado que yo, de pequeñita, ya cantaba en la cuna el Lalala de Massiel. Supongo que ella imaginaba escuchar detrás de mis balbuceos aquella canción. Sea lo que fuere, lo cierto es que la música ha formado parte de mi vida desde la más tierna infancia. Mis primeros recuerdos musicales tienen que ver con Joan Manuel Serrat. Mi hermana mayor grababa una cinta de casete, en aquellos aparatos de la época, y me acuerdo nítidamente de la canción que sonaba: Señora, del que se conoce como El disco blanco de Serrat. Yo no tendría más de siete u ocho años, pero desde entonces es uno de mis referentes musicales y nunca he dejado de escucharlo. Aquellas pequeñas cosas de la infancia.
“Uno se cree que los mató el tiempo y la ausencia, pero su tren vendió boleto de ida y vuelta…”











